En el marco de la cumbre del G7 celebrada en Evian, Francia, el presidente estadounidense Donald Trump lanzó una advertencia directa contra Irán, señalando que el gobierno de su país retomará los bombardeos si la nación “no se comporta”. Estas declaraciones ocurren a solo dos días de la ceremonia formal en Bürgenstock, Suiza, donde ambos países formalizarán un acuerdo destinado a terminar con el conflicto bélico iniciado a finales de febrero.
Durante su intervención en la cumbre, Trump restó importancia a la naturaleza del pacto, al definirlo como un simple “memorando de entendimiento”. El mandatario fue tajante al condicionar la paz al seguimiento estricto de sus términos: “Si no me gusta, volveremos a dispararles, a lanzar bombas sobre sus cabezas. No me gusta si no se comportan. Volveremos a lanzar bombas justo en medio de sus cabezas”.
En cuanto al plano económico y estratégico, el presidente detalló la reapertura total del estrecho de Ormuz, punto crítico para el tránsito petrolero internacional, la cual ocurrirá “en un día o dos” tras la firma del documento. Sobre el impacto financiero, Trump destacó la reacción de los mercados, donde la bolsa experimentó un alza y el precio del petróleo sufrió una caída, sugiriendo que, de no existir este pacto, la economía global enfrentaría una depresión.
Respecto a los rumores sobre un fondo regional de 300 mil millones de dólares destinado a la rehabilitación económica de Irán, el dirigente estadounidense los calificó de falsos. “No tenemos ningún fondo. Nosotros no vamos a invertir”, subrayó, aclarando que el documento actual carece de obligaciones de inversión por parte de Washington.
La elección de Bürgenstock para la formalización del acuerdo fue confirmada por la cancillería suiza, tras una decisión consensuada entre Washington, Teherán y los países mediadores, Pakistán y Qatar. Tras la firma este viernes, comenzará un periodo de negociaciones de 60 días para intentar alcanzar un acuerdo definitivo sobre los puntos pendientes. El pacto contempla el cese de las hostilidades y la normalización de la navegación en el estrecho de Ormuz, vía que permaneció bajo fuertes restricciones durante el conflicto.
