Un vuelo de British Airways que se dirigía hacia el aeropuerto Harry Reid de Las Vegas experimentó un incidente de seguridad el lunes 15 de junio, cuando un teléfono móvil se incendió en plena cabina. Según reportes de la Administración Federal de Aviación (FAA), el suceso ocurrió a bordo del vuelo 271, proveniente de Londres, obligando a la tripulación a intervenir antes de que la aeronave aterrizara en suelo estadounidense.
El piloto notificó la situación al control de tráfico aéreo, especificando que el fuego, originado por un dispositivo electrónico, quemó parte del interior de la cabina. A pesar del percance, el comandante aseguró que el fuego quedó bajo control antes de llegar al destino, aunque solicitó asistencia prioritaria en la pista para pasajeros que requerían silla de ruedas.
La aeronave tocó tierra a las 14:30 hora local y el desembarque se realizó conforme a los protocolos establecidos, sin reportarse una emergencia formal, ya que el riesgo fue contenido por el personal a bordo. El Departamento de Bomberos del Condado Clark acudió al lugar como medida preventiva ante la alerta activada por la aerolínea.
La marca y el modelo del dispositivo causante de la ignición permanecen sin identificar. Este episodio pone de relieve el riesgo persistente que representan las baterías de iones de litio en la aviación comercial.
Estos componentes son susceptibles a cortocircuitos que derivan en una fuga térmica, proceso donde la batería aumenta su temperatura progresivamente hasta emitir llamas, humo y gases tóxicos. Para sofocar este tipo de eventos, la normativa aérea exige el uso de extintores de halón, diseñados para interrumpir la reacción química sin emplear agua.
Las regulaciones vigentes prohíben estrictamente el traslado de baterías de litio en el equipaje facturado. Todos los dispositivos electrónicos deben viajar en la cabina de pasajeros, permitiendo que la tripulación responda de forma inmediata ante cualquier anomalía. Solo se permite el transporte de baterías con una capacidad inferior a 160 vatios-hora.
Los datos de UL Standards and Engagement revelan que los incidentes relacionados con baterías de litio crecieron un 28% entre 2019 y 2023. Los dispositivos de vapeo y los cargadores portátiles figuran como los elementos más recurrentes en estos siniestros.
Ante la escalada de eventos que sumaron casi un centenar durante 2025 la FAA inició una investigación para determinar las circunstancias precisas del incidente en el vuelo 271, mientras aerolíneas como American Airlines implementaron restricciones más estrictas para el transporte de cargadores portátiles a bordo.
