El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, levantó la voz luego de un ataque israelí contra objetivos de Hezbolá en el sur de Beirut, por lo que el mandatario pidió a todas las partes detener las hostilidades para no echar abajo un posible acuerdo con Irán.
El bombardeo israelí alcanzó la zona de Dahiya, bastión de Hezbolá en la capital libanesa, y dejó al menos tres muertos y 16 heridos, de acuerdo con reportes internacionales.
La ofensiva ocurrió después de que Israel denunciara ataques de Hezbolá contra el norte de su territorio.
De manera directa Trump pidió que nadie “lo eche a perder”, en referencia al acuerdo que, según Washington, está cerca de concretarse con Irán para bajar la tensión regional.
Trump pide calma
El presidente Trump consideró que el ataque israelí en Beirut no debió ocurrir en este momento, especialmente cuando su gobierno asegura estar cerca de cerrar un entendimiento con Irán.
El mandatario reconoció que Israel tiene derecho a defenderse, pero calificó como menor el ataque al que respondió Tel Aviv, pues no habría dejado personas muertas ni heridas del lado israelí, por eso pidió que ese episodio no interrumpa un proceso diplomático que, según él, podría abrir una etapa de paz en la región.
El mensaje fue también para Hezbolá e Irán, no más ataques contra Israel y no más respuestas que puedan romper la mesa de negociación.
Beirut afecta la negociación
El ataque en Dahiya es especialmente sensible porque esa zona es considerada uno de los centros estratégicos de Hezbolá, grupo respaldado por Irán.
Para Teherán, cualquier ofensiva israelí contra Líbano puede convertirse en una línea roja dentro de las negociaciones con Washington.
De acuerdo con la agencia AP, funcionarios iraníes advirtieron que los bombardeos complican el avance del acuerdo y lanzaron amenazas de respuesta militar.
Israel defiende el ataque
El gobierno de Benjamin Netanyahu sostuvo que el bombardeo respondió a ataques de Hezbolá contra el norte de Israel, el Ejército israelí afirmó que el grupo lanzó proyectiles y que el objetivo alcanzado en Beirut estaba vinculado con infraestructura militar de Hezbolá.
Sin embargo, el momento de la ofensiva generó un choque político con Washington, y de hecho, Trump ha presionado para que Israel no golpee Líbano mientras se intenta cerrar el pacto con Irán, pero Netanyahu mantiene que Israel no tolerará ataques contra su territorio.
¿Qué busca el acuerdo con Irán?
El posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán no resolvería de inmediato los temas más complicados, como el programa nuclear iraní o los fondos congelados, pero sí abriría un marco de negociación de 60 días para tratar esos puntos técnicos.
El pacto podría incluir la reapertura del estrecho de Ormuz, ruta clave para el petróleo mundial que ha estado bajo presión durante la crisis.
La dificultad está en que el calendario diplomático corre al mismo tiempo que los ataques, mientras mediadores de países como Qatar y Pakistán buscan acercar posiciones, Israel, Hezbolá e Irán siguen midiendo fuerzas.
Trump aseguró que el acuerdo está muy cerca, pero la ofensiva en Beirut retrasó el escenario que su gobierno quería mostrar: una firma rápida y una señal de desescalada.
¿Paz o nueva escalada?
La pregunta es si Israel, Irán y Hezbolá están dispuestos a congelar sus movimientos militares para permitir que el acuerdo impulsado esta ves por el presidente Trump avance.
Si Irán responde al ataque en Beirut, la negociación podría quedar herida; si Israel vuelve a golpear Líbano, Trump quedaría exhibido como un mediador incapaz de contener a su principal aliado regional, y si Hezbolá lanza nuevos ataques, Tel Aviv tendrá argumento para escalar otra vez.
Por ahora, Medio Oriente queda en una pausa frágil, con un acuerdo al alcance, pero también con suficientes chispas para incendiarlo todo.
