La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una medida diseñada para obligar al presidente Donald Trump a poner fin a la guerra contra Irán, en un golpe político para la Casa Blanca.
La votación terminó con 215 votos a favor y 208 en contra, con el respaldo de cuatro republicanos que se sumaron a la bancada demócrata bajo el argumento de que el conflicto no cuenta con autorización explícita del Congreso de EE.UU.
Llama especialmente la atención que los republicanos Brian Fitzpatrick, Tom Barrett, Warren Davidson y Thomas Massie apoyaron la medida.
Massie aseguró que la gente está cansada de la guerra y de sus efectos económicos, especialmente por el alza en los precios de la gasolina, el diésel y los fertilizantes.
Barrett afirmó que la ciudadanía está frustrada, mientras Fitzpatrick defendió que el presidente debe acudir al Congreso, debatir y someter a votación cualquier autorización militar.
¿Qué exige la medida?
El proyecto, impulsado por el demócrata Greg Meeks, se basa en la Ley de Poderes de Guerra y ordena a Trump retirar a las fuerzas estadounidenses de hostilidades con Teherán.
La excepción sería que exista una declaración formal de guerra o una autorización específica del Congreso para el uso de fuerza militar contra Irán.
Casa Blanca rechaza resolución
En respuesta, la Casa Blanca rechazó la medida y la calificó como un “veto legislativo inconstitucional” sobre la autoridad ejecutiva.
Además, sostiene que el conflicto terminó con el alto el fuego ordenado por Trump el 7 de abril de 2026, aunque se han registrado ataques posteriores y continúa el despliegue militar estadounidense.
La aprobación ocurre tras más de tres meses de guerra y en medio de consecuencias económicas internacionales, especialmente en el mercado energético y en la disponibilidad de fertilizantes.
El conflicto también elevó la presión política sobre Trump, mientras los precios de combustibles siguen siendo tema central para votantes y legisladores.
Por lo pronto la resolución pasará al Senado, donde ya se aprobron medidas similares para frenar la campaña militar en Irán.
Sin embargo, para tener fuerza de ley, una resolución conjunta tendría que llegar al despacho de Trump, quien difícilmente la firmaría.
Aun así, llama la atención que una parte del propio Partido Republicano empieza a tomar distancia de la estrategia militar del presidente en Medio Oriente.
