El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ofreció un mensaje crucial a la nación para informar sobre los avances de la guerra con Irán. A 33 días del inicio de las operaciones militares conjuntas con Israel en Medio Oriente, el mandatario aseguró que su administración ha logrado alcanzar victorias en el campo de batalla. Este discurso representa la primera actualización formal que el republicano brinda al país desde que el conflicto escalara a finales de febrero.
Bajo el nombre de Operation Epic Fury, las fuerzas armadas estadounidenses han ejecutado una serie de ofensivas que, según las declaraciones de Trump, han dejado al régimen iraní prácticamente desarticulado en sectores estratégicos, destacando que los objetivos centrales de la misión están “casi cumplidos”. A pesar de la intensidad de los bombardeos, Trump fue enfático al aclarar que la meta de Washington nunca ha sido un cambio de régimen en Teherán, sino la neutralización total de sus capacidades de ataque.
El discurso del mandatario se tornó especialmente severo al advertir que las fuerzas estadounidenses golpearán a Irán con “extrema dureza” durante las próximas dos o tres semanas. En una de sus declaraciones más polémicas, Trump amenazó con “devolverlos a la Edad de Piedra”, argumentando que es el lugar al que pertenecen. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, respaldó el mensaje presidencial, calificándolo de “poderoso” y reafirmó que el objetivo es destruir fábricas de armas y cualquier posibilidad de que el régimen cuente con un arma nuclear.
En el plano internacional, Trump agradeció el apoyo de sus aliados estratégicos y prometió que Estados Unidos no permitirá que estos socios sufran daño alguno ante posibles represalias iraníes. Sin embargo, la situación bélica ya muestra consecuencias económicas, pues los precios del petróleo se han disparado nuevamente a más de 100 dólares por barril tras las palabras del mandatario.

Finalmente, de forma paralela a la crisis en Medio Oriente, el país celebró un hito científico con el lanzamiento de la misión Artemis II de la NASA hacia la órbita de la Luna. Trump felicitó a la agencia por este hecho histórico, destacando el avance de la nave Orión mientras la atención global permanece dividida entre la frontera final y el conflicto en tierra firme.
