Lo que parecía un gesto inofensivo cambió por completo la vida de KayLynne Felthager, una residente de Colorado, Estados Unidos, quien sufrió un accidente cerebrovascular tras realizar un simple estiramiento de cuello.
El caso encendió alertas sobre los riesgos ocultos de ciertos movimientos cervicales aparentemente rutinarios.
El crujido de cuello que desató el problema
El episodio ocurrió cuando Felthager regresaba de hacer compras en un supermercado.
Tras sentir un leve dolor de cabeza, decidió inclinar el cuello hacia la derecha para aliviar la molestia. En ese instante, escuchó un chasquido en el lado izquierdo del cuello.
Aunque sintió alivio inmediato, el efecto duró poco. Minutos después apareció un dolor intenso y punzante que limitó sus movimientos.
Durante los días siguientes, intentó continuar con su rutina familiar, aunque dependía de analgésicos y no podía girar la cabeza con normalidad, según relataron medios internacionales.
Síntomas neurológicos y pérdida temporal de la visión
La situación se agravó cuando, mientras se maquillaba, Felthager experimentó una luz intensa en su ojo derecho y perdió la visión de ese lado durante aproximadamente 15 minutos.
Horas más tarde, durante una caminata nocturna, aparecieron hormigueo y entumecimiento en todo el costado derecho de su cuerpo.
El momento más alarmante llegó cuando intentó hablar y comenzó a decir palabras incoherentes.
Al notar la gravedad del cuadro, su esposo la trasladó de urgencia a un hospital.
Diagnóstico: una lesión arterial poco común
En la sala de emergencias, los médicos diagnosticaron una disección arterial cervical, una lesión que provocó la formación de un coágulo que viajó hasta el cerebro y causó el derrame.
Los especialistas explicaron que este tipo de daño puede generarse por movimientos bruscos del cuello, incluso sin antecedentes previos.
Tras varios meses de controles con tomografías, los médicos confirmaron su recuperación total.
Sin embargo, recomendaron eliminar por completo el hábito de tronarse o forzar el cuello. Hoy, Felthager reconoce que el episodio transformó su relación con la salud y asegura estar más atenta a cualquier señal de su cuerpo.
