Los centros de detención de inmigrantes en Estados Unidos enfrentan una creciente ola de demandas federales que cuestionan desde su legalidad hasta las condiciones en las que albergan a miles de personas.
El caso del centro de los Everglades en Florida, apodado “Alcatraz de los caimanes” o “Alligator-Alcatraz”, es solo uno de varios frentes judiciales que podrían redefinir el futuro del sistema de detención migratoria.
Según la agencia AP, actualmente existen al menos tres demandas federales relacionadas directamente con esta instalación administrada por el estado de Florida.
¿Qué violaciones cometen?
La más reciente se centra en el acceso limitado a asesoría legal, pero otras han ido más allá al cuestionar si el estado tiene autoridad para operar centros de detención migratoria, dado que la inmigración es un asunto de jurisdicción federal.
Una de esas demandas argumentó que Florida y sus contratistas privados no tienen base legal para gestionar el centro bajo la ley federal de inmigración.
Sin embargo, el caso terminó este mes cuando el demandante —un inmigrante detenido— aceptó ser retirado de Estados Unidos, lo que dejó el fondo del asunto sin resolución judicial.
En una tercera demanda, un juez federal de Miami ordenó el verano pasado que el centro redujera sus operaciones durante dos meses debido a la falta de una revisión de impacto ambiental, un requisito clave para instalaciones de este tipo.
No obstante, un panel de la corte de apelaciones suspendió temporalmente esa orden, permitiendo que el centro continúe funcionando mientras el litigio avanza.
El caso de Florida es solo una muestra, AP revela que otros centros de detención bajo escrutinio incluyen instalaciones del ICE en la base militar de Fort Bliss en El Paso, Texas, así como centros en Miami, California City y Adelanto, California.
En todos ellos, las quejas más frecuentes incluyen comida insuficiente, mala calidad de los alimentos y falta de acceso adecuado a abogados.
Este aumento de litigios ocurre mientras se da una expansión sin precedentes del sistema de detención migratoria.
Detenciones de migrantes
Desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo hace un año, la población de detenidos bajo custodia del ICE —sin contar instalaciones estatales como la de los Everglades— se ha duplicado hasta unas 70 mil personas, impulsada por una inyección única de 45 mil millones de dólares aprobada por el Congreso para detención de inmigrantes, según datos citados por la agencia informativa.
Florida es de hecho uno de los estados más activos en este modelo, además del centro de los Everglades, el estado ya inauguró otra instalación en el noreste de Florida y analiza construir una tercera en el Panhandle, lo que causa preocupación entre comunidades migrantes y organizaciones legales.
Expertos en derecho migratorio explican que, aunque las demandas no implican un cierre inmediato de los centros, sí podrían obligar a cambios estructurales, como mayor supervisión federal, estándares más estrictos de acceso legal y evaluaciones ambientales obligatorias antes de su expansión.
