El sarampión, un problema que era considerado del pasado, vuelve a encender las alarmas en Estados Unidos, esta vez el epicentro no está en Texas ni en la frontera suroeste, sino en Carolina del Sur, donde el brote rompe todos los récords recientes.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) confirmaron 789 casos de sarampión desde septiembre a la fecha, superando al brote de Texas de 2025, que cerró con 762 contagios.
Según reportes oficiales revelados por la agencia AP, en apenas un mes se sumaron casi 600 nuevos casos, una señal de que el virus avanza sin control.
¿Dónde está el nuevo foco rojo?
El brote tiene su centro en el condado de Spartanburg, al noroeste de Carolina del Sur, una zona donde el número de contagios crece semana tras semana y muestra pocas señales de desaceleración.
En los últimos días, las autoridades reportaron 89 nuevos casos, lo que obliga a poner en cuarentena a cientos de niños en decenas de escuelas, algunos incluso en más de una ocasión por exposiciones repetidas.
La preocupación rebasa las fronteras estatales, el brote ya se extendió a Carolina del Norte y Ohio, elevando el riesgo de una propagación regional más amplia.
Mientras Carolina del Sur concentra la mayor atención, otro foco importante se mantiene activo en la zona conocida como Short Creek, en la frontera entre Utah y Arizona, donde viven comunidades estrechamente conectadas.
En Arizona, el condado de Mohave acumula 222 casos, y recientemente se detectaron los primeros contagios en los condados de Maricopa, Pima y Pinal.
En Utah, las autoridades confirmaron 216 casos, de los cuales 55 se registraron solo en las últimas tres semanas.
No obstante, expertos en salud pública advierten que las cifras reales podrían ser mayores debido a contagios no reportados.
Problema sanitario
De acuerdo con los CDC, hasta la semana pasada se habían confirmado 416 casos de sarampión a nivel nacional en lo que va de 2026, lo que representa casi el 20% del total de casos registrados durante todo 2025.
Además de Carolina del Sur, se han reportado casos en al menos otros 11 estados, incluidos California, Florida, Georgia, Minnesota, Virginia y Washington.
Esto enciende las alertas, luego de los casos registrados en 2025, que fue el peor año para el sarampión en Estados Unidos desde 1991, con dos mil 255 casos confirmados y cerca de 50 brotes diferentes.
Tres personas murieron, entre ellas dos niños en Texas; sin embargo, ninguna de las víctimas estaba vacunada.
Peligros del sarampión
El sarampión es causado por un virus extremadamente contagioso que se transmite por el aire.
Basta con que una persona infectada respire, tosa o estornude para que el virus permanezca en el ambiente y contagie a otros.
La enfermedad comienza con síntomas que pueden parecer comunes —fiebre alta, tos, secreción nasal y ojos enrojecidos—, pero puede derivar en complicaciones graves, como neumonía, inflamación cerebral, ceguera e incluso la muerte, especialmente en niños pequeños y personas no vacunadas.
Los expertos coinciden en que la vacuna triple viral (MMR) sigue siendo la forma más eficaz de prevención.
Se aplica en dos dosis —la primera entre los 12 y 15 meses y la segunda entre los 4 y 6 años— y ofrece una protección del 97% de por vida contra el sarampión.
Sin embargo, el virus encuentra terreno fértil en comunidades donde las tasas de vacunación está debajo del 95%, el umbral necesario para mantener la llamada inmunidad colectiva.
Respecto a la situación actual, los CDC definen un brote como tres o más casos relacionados, pero lo que hoy ocurre en Carolina del Sur y otros estados va mucho más allá de esa definición.
Por ello las autoridades sanitarias temen que el sarampión ya no es un problema aislado, sino una emergencia sanitaria que amenaza con extenderse si no se refuerzan la vacunación y las medidas de prevención.