Durante los primeros meses del segundo mandato de Donald Trump, pocos vínculos llamaron tanto la atención como su relación con el empresario Elon Musk.
Se trató de una alianza poderosa, improbable y de enormes consecuencias, que colocó al fundador de Tesla y SpaceX en el centro mismo del poder político estadounidense.
Hoy, a un año del inicio de este segundo periodo presidencial, esa relación está rota, pero sus efectos todavía sacuden a Washington, a los mercados y a la conversación pública global.
El acercamiento entre ambos se hizo tangible con la creación del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), encabezado por Musk como “empleado especial del gobierno”.
Desde esa posición, el empresario recibió amplias facultades para recortar presupuestos, cerrar agencias y reducir el tamaño del aparato federal.
En los primeros 100 días del nuevo gobierno, DOGE se convirtió en una de las dependencias más influyentes y polémicas de la administración Trump, con miles de despidos y el cierre de oficinas completas, lo que generó apoyos entre sectores conservadores y un rechazo frontal de sindicatos y empleados públicos.
Sin embargo, el 5 de junio de 2025 marcó el punto de quiebre, su ruptura se produjo en el terreno que ambos dominan: las redes sociales.
Desde Truth Social, Trump reaccionó a las críticas públicas de Musk contra una nueva ley presupuestaria republicana, y el empresario respondió con una ofensiva directa que incluyó ataques al plan fiscal y acusaciones personales de alto voltaje.
Las consecuencias no tardaron: las acciones de Tesla cayeron más de 14 % en un solo día, borrando cerca de 150 mil millones de dólares en valor de mercado, de acuerdo con datos financieros citados por Bloomberg.
SpaceX anunció el desmantelamiento progresivo de la nave Dragon, utilizada en misiones con la NASA, lo que generó preocupación sobre proyectos estratégicos conjuntos.
Trump, por su parte, sugirió eliminar subsidios y contratos federales a las empresas de Musk, mientras el magnate insinuó apoyar políticamente a rivales republicanos del trumpismo.
