El gobierno de Estados Unidos actualizó sus indicadores de riesgo para los ciudadanos estadounidenses que transitan o residen en territorio mexicano.
De acuerdo con información analizada por Animal Político, diversas entidades federativas permanecen en el nivel máximo de alerta debido a la actividad persistente del crimen organizado, el riesgo de secuestro y los índices de violencia.
Los estados en “Nivel 4”
La administración estadounidense clasifica la peligrosidad de las regiones mediante una escala de cuatro niveles. El escalafón más alto, que implica la recomendación directa de “No viajar”, incluye actualmente a los estados de Tamaulipas, Colima, Guerrero, Michoacán, Sinaloa y Zacatecas.
En estas zonas, la capacidad de asistencia consular resulta limitada y los enfrentamientos entre grupos delictivos representan un peligro constante para los civiles.
Por otro lado, entidades como Baja California y Nuevo León mantienen alertas específicas por delitos de alto impacto. En el caso de la frontera norte, las autoridades estadounidenses advierten sobre la vulnerabilidad de las carreteras y los centros urbanos ante disputas territoriales que derivan en bloqueos y balaceras.

¿Intervención militar estadounidense?
El incremento en la peligrosidad de estas regiones alimenta el debate sobre una posible acción directa de las fuerzas armadas de Estados Unidos en suelo mexicano. Aunque sectores políticos en Washington promueven la designación de los cárteles como organizaciones terroristas para justificar incursiones militares, hasta el momento el Departamento de Estado prioriza la cooperación bilateral y la presión diplomática.

La postura oficial subraya que cualquier operativo requiere el consentimiento soberano de México. No obstante, la retórica de la administración Trump enfatiza que la inacción contra el tráfico de fentanilo y la violencia fronteriza constituye una amenaza a su seguridad nacional, lo que mantiene abierta la posibilidad de medidas unilaterales si la situación de seguridad colapsa.
Para los empleados del gobierno estadounidense en México, existen restricciones estrictas de movilidad. En muchos de los estados mencionados, tienen prohibido viajar entre ciudades después del anochecer y no pueden utilizar servicios de taxi en la calle ni viajar a zonas remotas sin escolta.
La fuente antes citada destacó que estas alertas no solo afectan el turismo, sino que sirven como barómetro para las inversiones extranjeras y la relación diplomática entre ambos países.

