La presencia de Raúl Castro en las honras fúnebres de los 32 militares cubanos fallecidos en Venezuela llamó la atención tanto dentro como fuera de la isla, por cómo luce a sus 94 años, a ocho años de haber dejado la presidencia.
Vestido en uniforme militar, el exmandatario y figura central de la Revolución Cubana reapareció públicamente en La Habana junto al presidente Miguel Díaz-Canel en uno de los actos políticos y militares más relevantes de los últimos tiempos, evocando la imagen de continuidad histórica del proceso revolucionario.
Raúl Castro, hermano menor de Fidel Castro y uno de los últimos comandantes históricos de la Revolución de 1959, acompañó el recibimiento de las urnas en el aeropuerto de La Habana.
Su presencia, junto con la de Díaz-Canel vestido con uniforme militar pero sin ninguna insignia, reforzó el mensaje de cohesión entre las generaciones históricas y la actual dirigencia del país, en un momento de tensión internacional y dificultades internas.
Homenajes a los héroes cubanos
Aunque Fidel Castro falleció en 2016, su figura fue evocada de manera implícita durante los homenajes.
El lenguaje utilizado por las autoridades, la simbología militar y la masiva movilización popular recordaron otros momentos clave de la historia reciente de Cuba, como la “Operación Tributo” de 1989, cuando el propio Fidel encabezó el traslado y despedida de más de dos mil combatientes muertos en Angola, según recuerda AP.

Las ceremonias actuales también se inscriben en una tradición de funerales de alto perfil político en la isla.
En 1976, Fidel Castro lideró una multitudinaria despedida a las 73 víctimas del atentado contra un avión de Cubana de Aviación, mientras que en 1997 encabezó los homenajes tras el regreso de los restos de Ernesto “Che” Guevara desde Bolivia.
En ese contexto histórico, la reaparición de Raúl Castro refuerza la narrativa oficial de sacrificio, resistencia y continuidad revolucionaria, sobre todo porque cedió la presidencia del país a Miguel Díaz-Canel en 2018 por motivos de salud; sin embargo, aún refleja una condición autónoma de salud a sus 94 años.
Durante el homenaje multitudinario, miles de cubanos desfilaron bajo la lluvia frente a las urnas instaladas en el edificio del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, colindante con la Plaza de la Revolución.
Para muchos, el homenaje no solo fue un acto de despedida, sino también una reafirmación de identidad nacional frente a las presiones externas.
El médico José Luis Piñeiro, de 60 años, quien trabajó varios años en Venezuela, expresó convicción de que los militares “lucharon heroicamente” y llamó a “seguir combatiendo” las políticas del presidente estadounidense Donald Trump, reportó la agencia AP.
La imagen de Raúl Castro, silencioso pero presente, fue interpretada por analistas como un mensaje político hacia el interior y el exterior del país.
