A unos días de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzó una dura advertencia al mandatario cubano Miguel Díaz-Canel para ‘llegar a un acuerdo’ de entrega de la isla, las honras fúnebres por los 32 militares cubanos fallecidos en Venezuela se desarrollaron en un clima de creciente confrontación entre ambas naciones.
Apenas el domingo pasado, el presidente Trump dijo mediante sus redes sociales que a Cuba ya no le llegará más petróleo venezolano, y acusó que la isla vivió durante mucho tiempo del petróleo y el dinero venezolano y había ofrecido seguridad a cambio, “¡PERO YA NO MÁS!”
Luego de eso, lanzó una petición al gobierno caribeño que sonaba más a advertencia: “sugiero encarecidamente que hagan un trato, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE”, aunque no explicó si se refería a términos políticos o económicos.
Y este jueves, mientras miles de personas rendían homenaje en las calles de La Habana, el presidente estadounidense Donald Trump se reunió con la líder opositora María Corina Machado en la Casa Blanca, dejando clara su influencia en la región.
Escalada tras el arresto de Maduro
Las tensiones se han agudizado tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, en una operación estadounidense en la que murieron los militares cubanos.
Desde entonces, Trump amenazó que Cuba podría perder el suministro de petróleo venezolano, un golpe potencialmente devastador para una economía ya debilitada.
Washington mantiene desde hace más de 60 años un régimen de sanciones contra la isla con el objetivo de presionar por un cambio en su modelo político.
Previo a los funerales, Trump incrementó públicamente sus amenazas, argumentando que Cuba ya no cuenta con el respaldo pleno de Venezuela, uno de sus principales aliados y socios comerciales.
Para el gobierno cubano, estas declaraciones confirman una estrategia de presión que combina sanciones económicas, retórica política y advertencias de aislamiento internacional.
Respuesta de los cubanos
En las calles de La Habana, el mensaje fue respondido con una mezcla de desafío y cohesión nacional. “No creo que Trump esté tan loco de venir y entrar a un país como éste”, dijo a AP el médico José Luis Piñeiro, aunque advirtió que, de ocurrir, se toparía con “un pueblo entero”.
Este viernes, está previsto que las autoridades cubanas realicen una marcha de protesta frente a la Tribuna Antiimperialista, ubicada junto a la embajada estadounidense, que esperan sea masiva.
