Estados Unidos confirmó este 14 de enero la suspensión inmediata del procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 naciones. La medida, comunicada a través de los canales oficiales de la administración Trump, responde a una nueva directriz política que busca frenar el ingreso de personas provenientes de países cuyos migrantes, según Washington, dependen en “tasas inaceptables” de la asistencia social estadounidense.
Mediante un comunicado difundido en la plataforma X, el gobierno estadounidense explicó que la congelación de los trámites se mantendrá vigente por tiempo indefinido.
La condición para levantar la pausa radica en que Estados Unidos pueda garantizar primero que los nuevos inmigrantes “no se enriquezcan con la riqueza del pueblo estadounidense”.
Las autoridades enfatizaron que trabajan para asegurar que la “generosidad” del país no sufra abusos sistemáticos. Bajo la doctrina de “Estados Unidos primero” (America First), el Departamento de Estado justificó la acción al señalar que los ciudadanos de las naciones listadas se convierten a menudo en cargas públicas tras su llegada al país, drenando recursos destinados originalmente a la población local.

Países afectados y alcance
Aunque la lista completa abarca 75 territorios, el comunicado destacó específicamente a Somalia, Haití, Irán y Eritrea como ejemplos de los lugares donde se detuvo la emisión de documentos. Esta pausa afecta directamente a quienes buscan residencia permanente (Green Card) desde esos orígenes, dejando en el limbo miles de procesos consulares que se encontraban en curso.
La normativa establece un vínculo directo entre la política migratoria y la economía nacional, priorizando la solvencia fiscal sobre la reunificación familiar o la acogida humanitaria de las naciones señaladas.
Hasta el momento, no se especificó un mecanismo de apelación para los solicitantes afectados, quienes deberán esperar a que Washington determine si existen las garantías necesarias para reanudar el procesamiento de sus expedientes.

