En la mañana de este sábado, tres de enero, la ciudad de Caracas, Venezuela, fue bombardeada por fuerzas militares de los Estados Unidos, hecho en el que se habría dado la captura de Nicolás Maduro junto a su esposa; noticia a la que inmediatamente se le sumó la imputación de cuatro delitos contra Maduro, realizada en el Distrito Sur de Nueva York. En redes sociales circulan varios videos de la situación, dentro de ellos varios en los que aseguran que el mausoleo donde están los restos mortales de Hugo Chávez, fue aparentemente destruido.
Tras gobernar este país desde 1990 hasta 2013, Hugo Chávez Frías, falleció a causa de un duro cáncer. Tras perecer, su cuerpo fue trasladado hasta el suroeste de la ciudad de Caracas en el llamado Cuartel de la Montaña, sitio que también habría sido afectado tras el bombardeo.
Varios medios internacionales, muestran este sitio en llamas, tras la intervención del Gobierno de Donald Trump.
Tras lo sucedido, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, salió a hablar luego que Donald Trum se responsabilizara del ataque por medio de Truth Social; segunda al mando que aseguró que “desconocía el paradero de Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores”.
“Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y llevado fuera del país”, escribió Trump, sin presentar pruebas verificables que respalden su afirmación. El mandatario estadounidense anunció además que ofrecerá detalles de la operación a las 11:00 de la mañana desde Mar-a-Lago, donde pasa el fin de semana.
Por su parte, líderes de la región como Gustavo Petro, tomaron varias medidas, como la realización de un consejo de seguridad nacional en el que se activaron protocolos de emergencia ante el deterioro del escenario regional; dentro de las que resaltan el despliegue de la fuerza pública en la frontera colombo-venezolana, así como la activación de toda la capacidad asistencial del Estado colombiano frente a una eventual entrada masiva de refugiados.
