La articulación central de los miembros inferiores es la rodilla, una de las zonas más importantes y donde generalmente se ven afectadas las personas que hacen mucho ejercicios, deportes, actividades físicas en general.
El médico Antonio Calderón Arnedo, el portal Semana, explicó que “está formada por la unión de dos huesos muy importantes: el fémur y la tibia, en la porción proximal, y une el muslo y la pierna (…)”.
“(…) En su interior tiene un pequeño hueso, la rótula, que se articula con la porción anterior e inferior del fémur, así como dos discos de fibrocartílago, los meniscos. Asimismo, está envuelta por una cápsula articular y ligamentos, lo que le da estabilidad”.
La clave para disminuir la información en la rodilla
Alimentarse bien. “Una dieta adecuada a los requerimientos del cuerpo sirve para mantener un peso saludable. Pero, pensando en la falencia de la rodilla, se recomiendan, incorporar alimentos que ayuden a los cartílagos”, sugiere Artikulär Clínica de Rodilla y Pie
Existen tres componentes ideales para ayudar a mejorar la rodilla:
Ácido hialurónico: pavo, hígado de bacalao, atún, entre otros.
Colágeno: gelatinas y huesos.
Lisina: los frutos secos, el queso, proteínas animales.
Hacer estiramientos. Para evitar los daños en la rodilla es importante hacer estiramientos; se debe estirar y calentar por al menos 10 minutos.
Ecosistema sano. En miras de separarse del ecosistema sano, se debe prevenir el sobrepeso, tomar líquido en abundancia y realizar ejercicios. De acuerdo con el sitio virtual, “la carga excesiva sobre las rodillas es uno de los principales factores que contribuyen al desgaste articular”.
Terapias de frío y calor. “Puedes utilizar hielo o un trapo remojado en agua caliente según sea el caso. Hazlo durante intervalos de 3 o 5 minutos hasta por media hora al día y notarás los resultados en poco tiempo”, recomiendan.
Beneficios
Tanto el frío como el calor le brindan beneficios a la rodilla. El primero, ayuda a disminuir la inflamación en la rodilla; el segundo, funciona para mejorar la circulación sanguínea y, a la par, la cicatrización de los tejidos involucrados.
