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Tania, Sasha y Olga reconstruyen su vida en España tras huir de Ucrania: "Estamos felices por la generosidad"

Tania, Sasha y Olga, tres mujeres acompañadas de parte de sus familias, intentan reconstruir su vida en España tras huir de su país natal, Ucrania, por la invasión rusa, y lo hacen con el apoyo de la ONG Rescate, que ha presentado este lunes junto con Fundación Hazloposible la plataforma 'Ayuda para Ucrania'. Se trata de una web que aúna los materiales, oportunidades y recursos disponibles para los refugiados procedentes de Ucrania, y lo hace tanto en idioma español como en ucraniano para ser más accesible.

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

"Estamos felices de que existan personas tan generosas, no pensaba que existiesen personas así", asevera Tania Shelvak, que llegó hace casi un mes a España, justo el día en el que cumplía 18 años, un día en el que, asegura, empezó una "nueva vida".

Tania, que ahora se encuentra en un centro de 'aterrizaje' ONG Rescate, vivía en Lviv junto a sus hermana, de 16 años, su hermano, de 9, y su abuela, a quienes se encargaba de cuidar porque su madre había emigrado a Varsovia (Polonia) hace cuatro años.

La invasión rusa, con los sonidos de las sirenas y la falta de comida, obligó a Tania a salir de Ucrania con sus hermanos para reencontrarse todos con su madre en Varsovia. "Si no hubiese sido por la guerra, no hubiese visto a mi madre", cuenta como algo positivo de su huida, si bien, recuerda su estancia en Polonia no duró mucho por la falta de trabajo, por lo que finalmente vino con su familia a España.

"Llevo un mes en España y estoy muy feliz aquí. Quiero vivir en Madrid, aprender español y en el futuro ser profesora de español para niños", expresa, aunque sigue preocupada por su abuela, a la que dejó en Lviv, así como por su padre y por otra mujer que fue como su "segunda madre".

"Es muy difícil. Sonrío porque no quiero llorar, quiero que todo termine rápido --afirma al respecto--. Me sorprende que Rusia diga que nos ayudan y nos rescatan, pero no es verdad (...). Nosotros no queremos que en nuestro país haya una guerra, solo queremos vivir, con nuestra familia, nuestra casa, trabajar, enamorarnos, aprender, nosotros no queremos ofender", agrega.

ANDREII, NACIDO EN GUERRA

Tania llegó a España en el mismo vuelo que Olga Bondarenko, quien huyó de Ucrania junto a su sobrino Timur Psariov, de 13 años, y su hijo, Andreii, nacido el 6 de marzo, cuando la guerra ya había estallado. "Tuve muchísima suerte porque tuve que bajar al sótano solo dos veces al principio de todo, eso se considera bueno", recuerda sobre el tiempo de conflicto que estuvo en su ciudad, Odesa.

A finales de abril, Olga decidió marcharse de la ciudad porque empezaba a ser atacada. "En los primeros ataques murió un niño de tres meses y después de eso me asuste muchísimo por Andreii. Huí y unas personas me ayudaron a registrarme en un vuelo de evacuación en Varsovia", cuenta.

A su llegada a España, pudo por fin hacer que revisasen a su hijo de un "pequeño fallo en el corazón", todo ello con una "resolución positiva". Ahora, mientras espera en un centro de la ONG Rescate, confía en poder desplazarse a Vigo para emprender ahí su nueva vida. Elige esta ciudad porque es donde atraca en algunas ocasiones el barco en el que trabaja su pareja como marinero: "Me gustaría mudarme ahí porque mi marido ni siquiera vio todavía a su hijo. Él se fue en enero y el niño nació en marzo".

Olga también cuida de Timur, su sobrino, quien ha dejado a su abuela, su madre y su hermano mayor en Ucrania, ya que este no tardará en ser llamado por el Ejército.

Por su parte, Oleksandra Knvostenko 'Sasha' cuenta una historia parecida, ya que ella también tuvo que huir con sus hijos, de tres y seis años, de la ciudad de Borispol, pero lo hizo ya hace un par de meses.

"Un día a las 5 de la mañana recogí mis cosas, agarré a los niños y me fui a otra región que en ese momento era más tranquila y segura, pero después también se hizo insegura, así que decidimos ir lo más lejos posible", relata. Finalmente, ella se marchó a Varsovia junto a sus hijos y su madre, dejando a su pareja en Ucrania. En la capital polaca estuvo dos semanas hasta que logró llegar a España.

A su llegada a España, encontró a voluntarios que la ayudaron y consiguió una casa de acogida, en concreto la de la presidenta de Fundación Hazloposible, Catalina Parra. Ahora, Sasha colabora con la organización en la plataforma 'Ayuda para Ucrania, una web que recopila recursos para refugiados. Se ocupa de traducir la página y responder en ucraniano las dudas de refugiados como ella.

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