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Esto es lo que se sabe de la versión “furtiva” de Ómicron

Hay una nueva versión de Ómicron, que se caracteriza por ser más difícil de distinguir.

Ómicron

Lo que los especialistas han repetido en infinidad de ocasiones, parece que se ha vuelto realidad.

Sentencias como: “La pelea contra el coronavirus no ha terminado”, “Ómicron puede generar nuevas variantes” y “Es fundamental vacunarse para evitar nuevas cepas”, cobran relevancia en estos momentos.

La mira puesta en descendiente de Ómicron

Y es que ahora, los científicos y las autoridades sanitarias a nivel mundial tienen la mira puesta en una descendiente de la variante Ómicron, que se ha hallado en cerca de 40 países, entre lo que se encuentra Estados Unidos.

Esta nueva versión del COVID-19, que los especialistas nombraron BA.2, se considera más “furtiva” que la cepa original, ya que sus rasgos genéticos la hacen un poco más difícil de detectar.

Algunos científicos tienen el temor de que también pueda propagarse con más facilidad y sea más contagiosa; sostienen que hay muchas cosas que aún se desconocen.

Tampoco se sabe, hasta el momento, si evade de mejor forma las vacunas o si causa una enfermedad más grave.

El año pasado, en más de 30 países

Desde mediados de noviembre del año pasado, más de 30 países elevaron casi 15 mil secuencias genéticas de BA.2 a la plataforma mundial GISAID, que permite compartir datos sobre la enfermedad. En Estados Unidos ya se han citado cerca de una centena de casos.

Parece mucho más común en Asia y Europa. Por ejemplo, en Dinamarca representó 45 por ciento de todos los casos de coronavirus hasta mediados de este mes, frente a 20 por ciento de las dos semanas anteriores, de acuerdo al Statens Serum Institut, que depende del Ministerio de Salud danés.

¿Qué se sabe de la descendiente de Ómicron?

Lo que se sabe hasta ahora de esta versión del virus tiene preocupada a la comunidad científica.

El subtipo BA.2 tiene muchas mutaciones. Alrededor de 20 de ellas están en la proteína de la espícula y son compartidas con la variante original de Ómicron. Pero eso no es todo, ya que presenta cambios genéticos que no se apreciaban en la versión original.

Aún no es claro hasta qué punto estas mutaciones pueden resultar de importancia, sobre todo, en una población que ya se ha enfrentado a la versión original de Ómicron.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica la variante como preocupante, pero no designa a la BA.2 con una denominación propia.

En cambio, la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido ha designado a BA.2 como “variante de investigación”, debido al creciente número de casos encontrados en el país y el mundo.

En la versión original de Ómicron no se detecta el gen S, mientras que BA.2 no tiene esa característica, lo que hace más complicado identificarla, pues se parece a Delta.

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