Noticias

Brecha de vacunación aviva temores de la ONU de una superpropagación

La Asamblea General de la ONU a la que asisten líderes mundiales aumenta la tensión por el coronavirus en EU.

No cabe duda de que uno de los temas marcados en la actual agenda de Estados Unidos es la lucha incesante contra el coronavirus.

Todos los acontecimientos que sucedan dentro del país de las barras y las estrellas se cuidan con el más mínimo detalle, con la intención de no ver obstruido el largo camino en la lucha sanitaria.

Por esa razón, los miedos de Estados Unidos de que la reunión anual de líderes mundiales que se celebra esta semana en las Naciones Unidas pueda desencadenar un evento de superpropagación destaca la marcada desigualdad del acceso global a las vacunas de COVID-19.

Temores de EU por la AGNU

Y es que decenas de mandatarios, primeros ministros y ministros de relaciones exteriores ignoran la sugerencia de Estados Unidos de permanecer en su casa y acudir a la Asamblea General de la ONU (AGNU) virtualmente, y se reúnen en Nueva York del 20 al 24 de septiembre.

Estos temores del país de las barras y las estrellas ejemplifica que, mientras algunas naciones como EU y las potencias europeas han seguido adelante en su plan de vacunación de millones de personas, las naciones más pequeñas y pobres no han podido asegurar o fabricar sus vacunas.

Distribución poco equitativa

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostuvo la semana pasada que se han administrado más de cinco mil 700 millones de dosis de vacunas en todo el planeta, pero 73 por ciento de esas dosis se han aplicado en sólo una decena de países.

Y es que las propias autoridades y especialistas coinciden que esa brecha es el mayor obstáculo para terminar con la pandemia del coronavirus y evitar que más mutaciones infecciones, como la fatal variante Delta, desarrollen resistencia a las vacunas.

Las reacciones de Estados Unidos a la AGNU también resaltan el fracaso del mundo hasta ahora para dar una respuesta unificada a la peor crisis de salud pública en 100 años, que estará en el centro de innumerables discursos de los líderes mundiales.

Y es que aunque la propiedad de la sede de la ONU en Nueva York está designada como territorio internacional, las delegaciones se alojarán en una ciudad que ahora requiere prueba de vacunación para ingresar a lugares cerrados, como los restaurante.

“Nos preocupa que el evento de la ONU sea un evento súperpropagador”, indicó Linda Thomas-Greenfield, representante permanente de Estados Unidos ante la ONU. “Necesitamos tomar todas las medidas para asegurarnos de que no se convierta en un evento de superpropagación”. Todos los viajeros que ingresen a al país norteamericano deberán mostrar prueba de COVID-19 negativa. Pero el hecho de que las vacunas sean tan escasas en gran parte del mundo plantea la posibilidad de que muchas delegaciones queden desprotegidas.

Tags

Lo Último


Te recomendamos