A sus 27 años, Lorena Campo obtuvo el carro de sus sueños vendiendo helados. Su historia es reseñada por medios colombianos y de Latinoamérica como símbolo de emprendimiento.
PUBLICIDAD
“Mi primer carro vendiendo raspaos”, publicó la chica el pasado 1 de octubre en su cuenta de Twitter con el usuario @lorecampon. El tuit ya acumula más de 31 mil likes.
Lorena, vive en La Guajira, Colombia. Nunca imaginó que su mensaje fuera a ser viral al punto que la contactaron del Diario El Tiempo, uno de los medios más importantes de ese país. Posteriormente, su historia fue replicada por otros portales de noticias colombianos y de Latinoamérica.
El inicio
Lorena contó a El Tiempo que empezó vendiendo helados o raspaos (como le dicen en Colombia), luego de que murió el señor que los vendía en la calle por su casa.
“El señor falleció y a mí me encanta el raspao y siempre había querido tener una máquina para producirlo. Me surgió la idea, pero haciéndolo más grande, de fruta natural con una imagen no tan común”, relató al referido medio.
Comenzó a vender los helados en su casa en octubre del 2019. Para ello, hizo un préstamo a su abuelo. En sociedad con su hermano, compró una máquina raspa hielo, y así, inició su trayectoria como comerciante de helados.
Buscaba con su mamá recetas en Internet para inventar y mejorar con nuevos sabores, y presentaciones. La idea era hacer algo diferente.
PUBLICIDAD
Cuando llegaron las elecciones de la alcaldía, decidió poner una mesita frente a un colegio. Esperaba vender 100 vasos, pero vendió 475. La gente hacía cola para comprarle. Su fama fue creciendo. Los helados no solo eran sabrosos, sino bonitos.
Con la pandemia, vendía de casa en casa. Después, su novio le hizo un préstamo y con eso armó su propio local.
Ahorros
Poco a poco fue reuniendo. El Tiempo publicó que con sus ahorros y 15 millones de pesos que le regaló su papá, Lorena pudo comprar el carro de sus sueños.
Hoy, sus helados destacan por ser únicos. Ella dice que una trabajadora le robó recetas, pero sigue adelante. Ahora, su sueño es seguir ahorrando para viajar a Italia y hacer un curso de helados artesanales.