Estilo de Vida

¿Acaso puedes ganarle a esta ilusión óptica, que demuestra cómo la percepción no es objetiva?

La ilusión óptica de algunas pinturas engaña al cerebro, motivo por el que son más atractivas.

La ilusión óptica es uno de los trucos más llamativos en las obras de arte. De hecho, muchos artistas los utilizan para generar una sensación en el espectador.

Los pintores que utilizan este efecto lo hacen con la intención de plasmar un aspecto mágico, de profundidad, ambigüedad y contrastes.

Incluso, cada vez es más común que en internet circulen tests visuales, que se vuelven virales por la complejidad con los que son elaborados.

En muchas ocasiones los ojos envían la información escaneada al cerebro, pero al ser confusa no puede actuar como debería.

Todo esto se debe a que lo visto es contradictorio, gracias al efecto que genera la ilusión óptica.

En el test que tenemos en esta ocasión, comprobamos que el paisaje es engañoso, ya que el artista dejó una perspectiva que provoca un efecto tridimensional.

Cuando este tipo de trucos aparecen, hay un vicio que se repite de persona en persona, pues la ilusión óptica termina por hacer fallar al sujeto.

Una vez que cae en el error, el ser humano corrige y vuelve a revisar la pintura, lo que provoca una nueva sensación en su cerebro, que al final de cuentas descubre que es lo que pasa.

En esta ocasión te presentamos el cuadro que lleva por nombre “Montando en bici en Otoño”, del artista Robet Gonsalves.

La obra presenta unas hojas de árboles que están en el suelo, pero también hay algunas que se mantienen en las ramas, lo que provoca una ilusión óptica de que los ciclistas circulan con en el asfalto y las copas.

Este pintor canadiense tiene influencia de artistas como Salvador Dalí, puesto que crea mundos mágicos, en el que los juegos mentales son parte de ellos.

Sus pinturas han sido reconocidas en todo el mundo, dada la complejidad de cada una de ellas.

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