En una era dominada por los pagos digitales y las tarjetas contactless, una tendencia analógica cobra fuerza entre las generaciones jóvenes para combatir la inflación y los gastos hormiga. Se trata del ‘cash stuffing’, un método viralizado en TikTok que promete sanar las finanzas personales mediante el uso exclusivo de dinero físico y sobres organizadores.
Aunque en redes sociales se presenta como una novedad estética y satisfactoria, el ‘cash stuffing’ es, en esencia, la versión moderna del tradicional sistema de sobres que utilizaban las familias hace décadas.
La técnica consiste en retirar la totalidad de los ingresos mensuales o quincenales del banco y dividirlos físicamente en categorías específicas de gasto.
El proceso exige una planificación rigurosa. El usuario debe etiquetar sobres o carpetas transparentes con rubros como: renta, despensa, transporte, entretenimiento, ahorro y emergencias. El objetivo es asignar un presupuesto límite a cada categoría.
La efectividad de este método radica en el impacto psicológico de ver y tocar el dinero. Al pagar con tarjeta, la transacción se siente abstracta e indolora, lo que facilita las compras impulsivas. En cambio, desprenderse físicamente de los billetes genera una mayor conciencia sobre el flujo de efectivo.

La regla de oro del ‘cash stuffing’ es inquebrantable: una vez que el sobre de una categoría queda vacío, no se puede gastar más en ese concepto hasta el siguiente periodo de pago. Esto obliga al consumidor a priorizar necesidades y elimina la posibilidad de endeudamiento a través del crédito.
El método resulta ideal para quienes tienen dificultades para controlar sus impulsos de compra o buscan visualizar sus metas de ahorro a corto plazo.

Los videos en TikTok, que acumulan millones de reproducciones bajo el hashtag #cashstuffing, muestran cómo los usuarios logran juntar grandes sumas para vacaciones o fondos de emergencia.
No obstante, el reporte financiero advierte sobre los riesgos de seguridad. Mantener grandes cantidades de efectivo en el hogar expone el patrimonio a robos o siniestros. Además, expertos señalan que el dinero guardado bajo el colchón o en carpetas pierde valor adquisitivo frente a la inflación, a diferencia de tenerlo en cuentas de inversión que generen rendimientos.
