El Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York ha actualizado el listado de los nombres más populares entre los recién nacidos, confirmando que Liam y Emma se mantienen firmes en el gusto de los padres neoyorquinos.
De acuerdo con información publicada por el New York Post, estos nombres no solo lideran las estadísticas locales, sino que reflejan la identidad cosmopolita de los cinco distritos de la ciudad.
Por noveno año consecutivo, Liam se posicionó como el nombre preferido para los niños. Este nombre, de origen irlandés, ha logrado una hegemonía difícil de romper en la ciudad. En la categoría de niñas, Emma recuperó el primer puesto, desplazando a Olivia, que había dominado la lista en años anteriores.
El Top 10: Tradición y nuevos clásicos
La lista revela una clara inclinación por nombres cortos y de resonancia clásica. Para los varones, detrás de Liam, se encuentran nombres como Noah, Ethan, Lucas y Joseph.
Llama la atención que nombres con una fuerte carga bíblica o tradicional siguen siendo la base de la elección de los padres, independientemente del origen étnico.
En cuanto a las niñas, tras el liderazgo de Emma, figuran Olivia, Sophia, Mia y Charlotte. Los expertos en demografía señalan que estas elecciones suelen estar influenciadas por figuras de la cultura popular y la realeza, pero también por una búsqueda de nombres que sean fácilmente pronunciables tanto en inglés como en otros idiomas hablados en la ciudad.

Diversidad por distritos
Un análisis más profundo de los datos del Departamento de Salud muestra variaciones interesantes según la ubicación geográfica. Por ejemplo, en distritos con alta población hispana o judía ortodoxa, nombres como Mateo o Esther suelen aparecer con mayor frecuencia en los registros locales, aunque a nivel general los nombres anglosajones predominen en el conteo total.
La ciudad de Nueva York registró miles de nacimientos en el último periodo anual, y aunque las tendencias cambian lentamente, la consolidación de nombres como Liam y Emma demuestra que los neoyorquinos valoran la estabilidad y el reconocimiento global al momento de nombrar a las nuevas generaciones.
