Estilo de Vida

La semaglutida no es una droga “mágica” para bajar de peso

El fármaco está muy bien recibido en la comunidad médica pero podría acarrear efectos secundarios

Obesidade e sobrepeso entre os idosos crescem de 2006 a 2019

Los medicamentos para bajar de peso nunca han tenido buena fama, y aunque el caso para la semaglutida sea un poco más positivo según la óptica de la comunidad médica, aún se deben tomar varios aspectos en consideración antes de utilizarla como tratamiento para adelgazar.

Ayuda a los pacientes a seguir una dieta baja en calorías, pero no es una píldora mágica. Aún deben prestar atención a las opciones de estilo de vida y mantener la actividad física”, comenta el Dr. W. Timothy Garvey, profesor en University of Alabama, en Birmingham, y director del Diabetes Research Center de la universidad.

La semaglutida, también conocida como Wegovy, fue aprobada en junio del año pasado por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) y se espera que pronto empiece a regularse también en el Reino Unido, para que sea prescrita por los médicos en personas con determinados niveles de obesidad.

Wegovy es un fármaco inyectable que se administra una vez a la semana, pero no se trata de un medicamento nuevo. El mismo ingrediente activo se comercializa desde el 2017 como tratamiento para la diabetes tipo 2, y ese había sido el uso que se le había dado, pero tras la aprobación de la FDA para aumentar la dosis, se empezó a estudiar como alternativa para pacientes con obesidad. Aunque, las personas solamente con sobrepeso, con un IMC de al menos 27, también pueden utilizarlo, siempre que tengan al menos una dolencia relacionada con el peso, como presión arterial alta, colesterol alto o diabetes tipo 2.

Sin embargo, la semaglutida puede aumentar el riesgo de desarrollar tumores de la glándula tiroidea, incluyendo carcinoma medular tiroideo (MTC; un tipo de cáncer de la tiroides). Los animales de laboratorio a los que se les dio semaglutida desarrollaron tumores, pero no hubo casos en pacientes humanos.

Para evitar los efectos secundarios, se debe aumentar la dosis poco a poco

Los efectos secundarios de la semaglutida tienden a ser leves, dice Kirby, aunque muchos usuarios nuevos experimentan problemas gastrointestinales, como náuseas. Algunos también experimentan diarrea, vómitos, estreñimiento o dolor de estómago. Para evitar o mitigar tales problemas, se recomienda que toda persona que comience un tratamiento con semaglutida debe comenzar con una dosis más baja y luego ir aumentando lentamente hasta llegar a la dosis ideal, 2.4 mg.

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