Luego del éxito histórico de albergar el partido número mil en la historia de la Copa del Mundo, Monterrey ya visualiza su próximo gran duelo de dieciseisavos de final que podría ser entre Países Bajos y Marruecos en el Estadio Monterrey.
Alejandro Hütt, host city Manager FIFA Monterrey, destacó que los indicadores actuales apuntan a un enfrentamiento de alto calibre entre ambas selecciones.
Aunque la confirmación oficial de los equipos llegará el próximo 25 de junio, el comité organizador ya trabaja estrechamente con la federación neerlandesa.
“Hoy pareciera que sería para Países Bajos contra Marruecos, pero todo puede cambiar el día 25. Hay que esperar”, explicó Hütt.
El directivo reveló que la logística para recibir a la Ola Naranja está avanzada.
Destacó el interés de la federación de ese país.
“Como ustedes saben, la Federación de Futbol de Países Bajos ya nos visitó... hemos estado en reuniones virtuales con la Federación de Fútbol de Países Bajos por la eventual visita.
“Ellos están confiados en que pueden terminar en primer lugar y si terminan en primer lugar del grupo van a estar aquí el el día 28 y 29 de junio”, agregó Hütt.
Expectativa internacional y posibles escenarios
El partido de dieciseisavos está programado para el lunes 29 de junio.
No obstante, por la dinámica de la fase de grupos, otras potencias mundiales también podrían aterrizar en la Sultana del Norte.
Hütt señaló que se mantienen atentos a los resultados de otras selecciones de gran convocatoria.
“Tendremos que esperar qué pasa con Países Bajos, Marruecos, Brasil o Japón, que son las selecciones que pueden estar aquí el lunes 29”.
Hütt indicó que la afluencia de visitantes extranjeros ha superado las proyecciones iniciales del comité, especialmente de aficionados radicados en Estados Unidos.

“Creo que la expectativa se ha rebasado. Creo que ha venido más afición de la que esperábamos”, afirmó el host city manager, quien ejemplificó este fenómeno con la comunidad iraquí y japonesa que se ha hecho presente en Nuevo León.
Balance positivo
Monterrey llega a esta etapa con un “balance positivo” y “saldo blanco” tras los primeros encuentros, incluido el histórico juego mil que dejó satisfecho al presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Hütt enfatizó que el objetivo es que la sede sea recordada no solo por la logística, sino por su impacto social a través de programas de becas educativas.
“Nuestra sede quiere ser recordada por la sede que deje el legado más grande... El Mundial para nosotros no termina el 19 de julio. Nosotros, en el mes de noviembre, vamos a presentar un estado, un reporte del impacto social que dejó la Copa del Mundo”, añadió Hütt.
