La lucha por la clasificación en el Grupo G comenzó más cerrada de lo esperado; Irán y Nueva Zelanda empataron 2-2 en uno de los partidos más atractivos de la primera jornada del Mundial 2026, resultado que dejó al sector completamente nivelado después de que Bélgica y Egipto también dividieran puntos horas antes.
Sobre el papel, Irán llegaba como favorito para quedarse con la victoria, su experiencia en escenarios mundialistas y el crecimiento mostrado en los últimos años parecían darle ventaja frente a una Selección neozelandesa que regresó a la justa mundialista con la intención de competir y demostrar que podía incomodar a rivales de mayor jerarquía.

Nueva Zelanda golpeó apenas al minuto 7 gracias a Eli Just, quien aprovechó un espacio en la defensa iraní para abrir el marcador y adelantar a los oceánicos.
El tanto obligó a Irán a tomar la iniciativa, aunque el empate tardó en llegar. Fue hasta el minuto 32 cuando Ramin Rezaeian apareció para devolver la igualdad y evitar que su equipo se marchara al descanso en desventaja.
Lejos de conformarse, Nueva Zelanda volvió a desafiar los pronósticos en la segunda mitad. Al minuto 55, Eli Just marcó su segundo gol de la noche y colocó nuevamente a su selección al frente, alimentando la posibilidad de firmar una de las primeras campanadas del torneo.
La respuesta iraní fue inmediata. Apenas nueve minutos después, Mohammad Mohebi aprovechó una jugada ofensiva para establecer el 2-2 al minuto 64 y rescatar un punto que podría resultar valioso en la carrera por avanzar a la siguiente ronda.

El empate deja a Bélgica, Egipto, Irán y Nueva Zelanda con un punto tras la primera fecha, un escenario que convierte al Grupo G en uno de los más abiertos de la competencia.
Para los oceánicos, la actuación representa una declaración de intenciones; para Irán, una advertencia de que ningún partido será sencillo en su camino hacia los dieciseisavos de final.
