La primera gran víctima del Mundial 2026 ya tiene nombre. La Selección de Túnez decidió prescindir de los servicios de su director técnico, Sabri Lamouchi, apenas unas horas después de iniciar su participación en la máxima justa futbolística, convirtiéndose en uno de los ceses más rápidos registrados durante el torneo.
¿Cuál fue el motivo?
La determinación llegó tras la dolorosa caída por 5-1 frente a Suecia en actividad correspondiente al Grupo F. El conjunto africano fue ampliamente superado por los escandinavos, que aprovecharon las constantes desatenciones defensivas para firmar una de las goleadas más contundentes de la fase de grupos hasta el momento.
Sin embargo, el marcador no fue el único factor que provocó la ruptura. De acuerdo con diversos reportes internacionales, la dirigencia ya venía mostrando preocupación por el rumbo del combinado nacional desde antes del arranque del certamen.
Semanas atrás, los tunecinos sufrieron otro duro golpe al caer 5-0 contra Bélgica en un partido de preparación, resultado que encendió las alarmas sobre el funcionamiento del equipo.
Ante ese panorama, los responsables de la federación sostuvieron una reunión de emergencia para analizar la situación. El desempeño mostrado en el debut mundialista terminó por convencer a los directivos de que era necesario realizar un cambio inmediato para intentar rescatar las aspiraciones de clasificación.
Así sus números
Lamouchi había asumido el cargo apenas en enero de este año tras la salida de Sami Trabelsi. Su gestión resultó extremadamente breve, ya que solamente dirigió cinco encuentros oficiales y amistosos, registrando una victoria, un empate y tres derrotas. Los números, sumados a la falta de confianza en el proyecto, aceleraron el desenlace.
Diversas versiones surgidas desde el entorno de la selección también apuntan a que existieron tensiones internas después del encuentro frente a Suecia, situación que habría contribuido a profundizar la crisis dentro de la concentración tunecina.
Ahora, el principal candidato para tomar las riendas del plantel es Mondher Kebaier, quien tendría la complicada misión de levantar anímicamente al grupo antes de los compromisos restantes de la fase inicial.
Túnez aún deberá enfrentarse a Japón y Países Bajos, dos desafíos que definirán si mantiene alguna posibilidad de avanzar a la siguiente ronda.
La destitución de Lamouchi deja una de las historias más impactantes del Mundial 2026, demostrando que la presión por obtener resultados inmediatos puede provocar decisiones drásticas incluso cuando el torneo apenas comienza.
