A unos días de enfrentar a México en la Copa Mundial de la FIFA 2026, el capitán de la selección de Corea del Sur, Son Heung-min, vivió una jornada muy distinta a la intensidad de los entrenamientos y la presión de la competencia.
El delantero aprovechó el día libre otorgado este sábado por el cuerpo técnico para salir a recorrer Guadalajara junto a familiares y algunos compañeros de selección. El destino fue uno de los rituales obligados para cualquier visitante de la ciudad: una taquería.
La visita no pasó desapercibida. De acuerdo con versiones compartidas en redes sociales por aficionados que se encontraban en el lugar ubicado en la colonia Americana, los futbolistas disfrutaron de tacos al pastor, arrachera y guacamole, una combinación que les permitió probar algunos de los sabores más representativos de la cocina mexicana.

Sin embargo, el momento que más llamó la atención ocurrió después de la comida. Lejos de los vehículos oficiales o los estrictos protocolos que suelen rodear a las grandes figuras del futbol mundial, Son y algunos integrantes del equipo habrían solicitado un Uber para regresar a su hotel.
La escena provocó una ola de comentarios entre aficionados mexicanos y coreanos. “Imaginen tener a la leyenda asiática en su automóvil”, escribieron algunos seguidores en redes sociales, mientras otros bromearon con que el conductor tapatío obtuvo una anécdota que podrá contar durante años.
Las imágenes y relatos también mostraron un lado más personal del futbolista. Entre los acompañantes se encontraba su padre, una de las figuras más importantes en su formación deportiva y quien continúa acompañándolo en momentos clave de su carrera. Para muchos aficionados coreanos, la postal del goleador disfrutando de tacos en familia resultó tan entrañable como verlo marcar goles en la cancha.
Mientras Guadalajara vive la fiebre mundialista y miles de aficionados internacionales recorren sus calles, Son Heung-min dejó claro que también hay tiempo para descubrir la ciudad fuera de los estadios. Y en su caso, la experiencia incluyó tacos, familia y un inesperado viaje en Uber que ya forma parte de las historias más curiosas que ha dejado la Copa del Mundo en tierras tapatías.
