Gianni Infantino, presidente de la FIFA, defendió en conferencia de prensa este miércoles —a unas horas del silbatazo inicial— los altos precios de los boletos del Mundial 2026, pese a las críticas de aficionados por los costos récord para asistir a los partidos.
El Mundial 2026 todavía no arranca y la polémica ya es parte de la disputa, pero esta vez no se trata de selecciones, estadios o favoritos al título, sino de los altos precios que exprimen las cuentas de miles de aficionados para poder ver un juego de la Copa del Mundo.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió los altos precios de los boletos para el torneo que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá, bajo el argumento de que el organismo solo se adapta al mercado de Norteamérica.
Esto porque las entradas para el torneo arrancan en 140 dólares, mientras que los boletos para la final del 19 de julio en Nueva Jersey alcanzaron cifras de ocho mil 680 dólares, luego subieron a 10 mil 990 dólares y, en algunos casos, llegaron hasta 32 mil 970 dólares.
Infantino justifica los precios
Durante una conferencia previa al partido inaugural en el Estadio Ciudad de México, Infantino respondió a las críticas por los precios récord y aseguró que la FIFA actuó dentro de la legalidad antes de vender millones de entradas.
“Si hacemos algo mal, entonces probablemente todos los que venden entradas en Norteamérica están haciendo algo mal también”, expresó el dirigente al defender el modelo de precios.
El argumento central de Infantino fue que, si la FIFA vendía boletos a precios más bajos, estos podrían terminar de inmediato en mercados secundarios o de reventa, donde alcanzarían montos todavía más altos.
Según su explicación, el dinero acabaría en manos de revendedores o plataformas externas y no en el futbol.
El presidente de la FIFA también aseguró que el precio promedio de las entradas está por debajo de los 500 dólares, cifra que comparó con eventos como la postemporada de la NFL, la Serie Mundial de béisbol o las Finales de la NBA.
Aficionados estallan
Aunque la FIFA defiende su postura, la molestia entre los aficionados no es menor, para muchos, especialmente en México o en general el público latinoamericano, el Mundial dejó de sentirse como una fiesta popular y comenzó a parecer un evento premium, pensado para quienes pueden pagar una experiencia casi de lujo.
Hace cuatro años, en el Mundial de Qatar 2022, los precios oscilaron entre 69 y mil 607 dólares, por lo que la diferencia con algunos costos del torneo de 2026 alimentó la crítica de que la Copa del Mundo más grande de la historia también podría convertirse en la más cara para el público.
La presión obligó a la FIFA a ofrecer boletos de 60 dólares a federaciones nacionales para aficionados habituales, por este motivo se pusieron a disposición 130 mil entradas en esa categoría.
Sin embargo, esa medida no apagó el enojo, especialmente porque el torneo tendrá 48 selecciones, 104 partidos y una asistencia proyectada histórica, lo que aumenta la expectativa de que más aficionados puedan vivir la experiencia mundialista sin tener que vaciar la cartera.
Reventa y restricciones
El reclamo por los precios no se localiza solo en redes sociales de los mexicanos, Infantino también fue cuestionado por las investigaciones abiertas en estados de Estados Unidos como California, Nueva Jersey, Nueva York y Texas, relacionadas con quejas sobre la venta de boletos y sus precios.
El dirigente aseguró que la FIFA está “tranquila” porque revisó el proceso con abogados y expertos antes de iniciar la comercialización de entre 6.5 y 7 millones de entradas.
“Estamos abiertos a cualquier investigación”, afirmó.
No obstante, cabe mencionar que en el sitio de reventa de la propia FIFA, el precio mínimo para la final del Mundial aparece alrededor de los nueve mil 805 dólares, una cifra que para muchos aficionados resulta simplemente impagable.
Mundial histórico y caro
Infantino aseguró que el Mundial 2026 será “probablemente el evento más grande en la historia de la humanidad” y confió en que romperá récords de audiencia, participación e ingresos.
La FIFA proyecta 11 mil millones de dólares en ingresos para el torneo, aunque el dirigente sostuvo que el organismo podría generar mucho más si todo el contenido fuera de paga.
El Mundial tendrá características inéditas: será el primero organizado por tres países, el primero con 48 selecciones y el primero con 104 partidos.
Además, México hará historia al convertirse en el primer país que alberga partidos de tres Copas del Mundo, tras las ediciones de 1970 y 1986.
Pero mientras la FIFA habla de récords y unidad, los aficionados hacen cuentas, y entre boletos, vuelos, hospedaje, comida, transporte y souvenirs, asistir al Mundial podría convertirse en una experiencia fuera del alcance de muchas familias.
