El presidente estadounidense Donald Trump está listo para meterse en el ambiente de las Finales NBA, pues afirmó que planea asistir al Madison Square Garden para apoyar a los Knicks de Nueva York, equipo del que se declara aficionado desde hace años.
Si se concreta la visita, sería el primer presidente en funciones en acudir a un partido de Finales dela NBA, por invitación del propietario James Dolan.
El mandatario tiene en la mira el Juego 3, aunque no descartó acudir también al Juego 4.
Trump dijo que vio el cierre del primer partido, en el que Nueva York venció a San Antonio, y elogió la forma en que los Knicks defendieron a Victor Wembanyama, figura de los Spurs.
Y aquí la gran duda es si el apoyo o la presencia de ¿Trump ayuda o “sala” a los equipos cuando aparece en las gradas?
No existe una estadística que pruebe una “maldición Trump”, pero sí hay antecedentes curiosos en eventos de alto perfil que ponen a temblar a los seguidores de los equipos.
En el Super Bowl LIX, Trump asistió al partido entre Kansas City Chiefs y Philadelphia Eagles, aquella noche terminó con una derrota contundente para Kansas City, pues los Eagles ganaron 40-22 y frenaron el intento de tricampeonato de los Chiefs.
Otro caso ocurrió en la Serie Mundial 2019, cuando Trump acudió al Juego 5 entre Washington Nationals y Houston Astros en Nationals Park.
El equipo local perdió 7-1, en una noche en la que el presidente fue abucheado cuando apareció en la pantalla del estadio; sin embargo también es cierto que el historial no siempre juega en contra.
En enero de 2020, Trump asistió al campeonato nacional de futbol americano colegial entre LSU y Clemson, en el que LSU ganó 42-25 en Nueva Orleans.
¿Ayuda o los sala?
El balance se vuelve más entretenido cuando se miran otros partidos, en 2018, Trump asistió al clásico Army-Navy, donde Army venció 17-10 a Navy, y en 2024, ya como presidente electo, volvió a estar presente en ese duelo y Navy ganó 31-13 a Army.
También estuvo presente en el campeonato nacional de futbol americano colegial de 2026 entre Indiana y Miami, donde Indiana ganó 27-21 en el Hard Rock Stadium.
Con esos antecedentes, el marcador de la superstición queda mezclado, hay noches donde el equipo local o el más asociado al contexto de Trump perdió, como Nationals y Chiefs, pero también hay eventos donde el equipo que terminó en el foco ganó, como LSU o Indiana.
| Evento | Equipo al que apoya Trump | Resultado |
|---|---|---|
| Super Bowl LIX | Chiefs | Perdieron 40-22 ante Eagles |
| World Series 2019, Juego 5 | Nationals, equipo local | Perdieron 7-1 ante Astros |
| CFP 2020 | LSU, por sede y festejo posterior | Ganó 42-25 ante Clemson |
| Army-Navy 2018 | Sin favorito claro | Ganó Army 17-10 |
| Army-Navy 2024 | Sin favorito claro | Ganó Navy 31-13 |
| CFP 2026 | Indiana terminó como ganador de la noche | Ganó 27-21 ante Miami |
Derrota más dolorosa
En la misma línea de superstición deportiva, también aparece la final del Clásico Mundial de Beisbol 2026, aunque con un matiz importante, ahí Donald Trump no acudió al estadio, pero el equipo de Estados Unidos sí llegaba como favorito claro frente a Venezuela.
Incluso las líneas previas al partido colocaban a Team USA con ventaja para conquistar el título, pero el marcador terminó por romper el guion esperado.
Venezuela se impuso 3-2 en el LoanDepot Park de Miami y conquistó el primer campeonato de su historia en el torneo, lo que representó un duro golpe anímico para el presidente, quien incluso amenazaba con la anexión del país.
Ese caso no cuenta como una visita presidencial que pudiera “salar” directamente al equipo desde la tribuna, pero sí alimenta la idea de que el respaldo simbólico o el entorno político alrededor de Trump no siempre se traduce en victoria deportiva.
Tras la derrota estadounidense, el mandatario reaccionó en Truth Social con el mensaje “Statehood!!!”, en referencia a Venezuela, lo que convirtió el resultado en un episodio todavía más político y viral.
En números fríos, Estados Unidos era favorito, Trump tenía el foco puesto en el duelo y el resultado no le favoreció.
Knicks tienen la última palabra
En el caso de la NBA, luego de una temporada colmada de emociones, los Knicks llegan con impulso, afición encendida y el peso histórico de volver a vivir unas Finales en Nueva York.
La presencia del presidente Trump aumenta la atención mediática, refuerza la seguridad y convertirá el partido en un evento todavía más cargado de espectáculo.
En la duela, sin embargo, no hay superstición que defienda a Wembanyama, tome rebotes o cierre un partido apretado, eso dependerá de Jalen Brunson, Tom Thibodeau y el resto del equipo.
Pero en redes y entre aficionados, ya se tiene en mente que si los Knicks ganan, Trump podrá presumir que llevó suerte; si pierden, el “los saló” y toda su afición lamentará haber tenido invitado VIP.
