Deportes

Qatar: partidarios de gobierno iraní enfrentan a opositores

RAYÁN, Qatar (AP) — La agitación política de Irán ensombreció también el viernes el segundo partido de su selección en el Mundial.

Aficionados progubernamentales acosaron a quienes protestaban contra él y la seguridad del estadio retiró banderas, camisetas y otros artículos de apoyo a las manifestaciones que sacuden la República Islámica desde hace más de dos meses.

Los guardas de seguridad pararon a algunos hinchas que portaban banderas persas prerrevolucionarias para el encuentro contra Gales en el estadio Ahmad Bin Ali. En otros casos, fueron los propios aficionados iraníes los que se las quitaron, además de proferir insultos contra quienes vestían camisetas con el lema de las protestas, “Mujer, Vida, Libertad”.

Al contrario que en su debut en Qatar contra Inglaterra, el viernes los jugadores cantaron el himno nacional mientras algunos aficionados presentes en las gradas lloraban, silbaban o abucheaban.

La selección ha sido observada de cerca en busca de declaraciones o gestos sobre las protestas.

En las colas que se formaron en el exterior del estadio se produjo una batalla dialéctica entre quienes gritaban “Mujer, Vida, Libertad” y quienes coreaban “¡República islámica!”.

Pequeños grupos de hombres rodearon a tres mujeres que concedían entrevistas acerca de la situación en el país a medios extranjeros en las inmediaciones de la cancha, alterando las emisiones mientras chillaban enojados “¡República islámica de Irán!”. Muchas aficionadas se mostraron visiblemente incomodadas mientras los hinchas progubernamentales les gritaban en farsi y las filmaban con sus celulares.

Maryam, de 35 años y que como otros iraníes no dio su apellido por temor a las represalias del gobierno, comenzó a llorar cuando varios hombres que gritaban y hacían sonar bocinas la rodearon y la grabaron de cerca. Llevaba pintadas las palabras “Mujer, Vida, Libertad” en el rostro.

“Queremos llamar la atención sobre esta detención y sobre el movimiento por los derechos de las mujeres. Es sencillo", afirmó Maryam, nacida en Teherán pero que vive en Londres. “No estoy aquí para pelear con nadie, pero la gente me ha estado atacando y llamándome terrorista. Todo lo que he venido a decir es que el fútbol no importa si la gente está muriendo en las calles".

Maryam y sus amigos tenían gorros con el nombre del futbolista iraní Voria Ghafori, conocido por sus críticas al gobierno del país, que fue detenido en la víspera acusado de difundir propaganda. Según contó, seguidores partidarios del gobierno les habían quitado las prendas de la cabeza.

Ghafouri, que es kurdo, fue uno de los jugadores más destacados del equipo que disputó el Mundial de 2018, pero sorpresivamente no fue convocado para Qatar.

“Es evidente que el partido se ha politizado mucho esta semana. Se puede ver a gente del mismo país que se odia", indicó Mustafa, un iraní de 40 años que tampoco quiso dar su apellido. “Creo que la detención de Voria también ha afectado mucho a toda la sociedad iraní”.

Algunos aficionados contrarios a la teocracia gobernante en Irán también mostraron carteles en apoyo a las protestas en el primer partido, contra Inglaterra, el lunes. Entonces, los jugadores iraníes escucharon el himno abrazados en silencio.

Las protestas en Irán comenzaron tras la muerte el 16 de septiembre de Mahsa Amini, una mujer de 22 años arrestada por la policía de la moral del país por el supuesto incumplimiento de la obligación de llevar velo. Las movilizaciones se han convertido en uno de los desafíos más serios a la República Islámica desde los caóticos años posteriores al triunfo de la revolución.

Al menos 419 personas han pedido la vida desde el inicio de las protestas, según el grupo Human Rights Activists en Irán.

Antes del partido del viernes, aficionados iraníes corearon eslóganes antigubernamentales desde las azoteas en Teherán. La televisora estatal del país dedicó su principal noticioso a los avances de la selección en Qatar.

Tags

Lo Último


Te recomendamos